La hora tarde que llegó el liniero ofensivo de los Cardenales de Arizona, Rolando Cantú y sus compañeros de la NFL a sus clínicas de futbol americano, no fue inconveniente para que los niños y jóvenes que asistieron aprendieran de los profesionales.
A diferencia de otros años, en los que Rolando impartía la clínica con jugadores estelares de los Cardenales como el receptor Larry Fitzgerald, ahora lo hizo con algunos del segundo equipo o lesionados.
J.J. Arrington, Leron McCoy, Shane Boyd, de Arizona; Eric Shelton y Chris Samp, Panteras de Carolina, así como los mexicanos Juan Wong y Éric Cantú, elementos de la NFL Europa, junto con el ex Borrego Salvaje, atendieron a casi 300 niños y jóvenes en el Centro Deportivo Borrego.
Los jugadores compartieron con los niños, en su mayoría jugadores de los equipos de AFAIM, algunos tips en las diferentes posiciones.
"Se nos descompuso una camioneta allá en el cerro, porque nos estamos quedando en Chipinque, pero pudimos llegar una hora más tarde, pero no pasa nada, se recorren los tiempos con lo niños", expresó Rolando.
Vestidos con jerseys conmemorativos a la clínica, inundaron los emparrillados del CDB para escuchar las indicaciones de los jugadores de la NFL, quienes atendieron a cada niño.
La clínica consistió en ayudar a los niños a mejorar sus técnicas en el deporte y al final se formaron equipos para jugar tochito en un torneo relámpago.
Rolando comentó que ya hay planes para agregar más fechas a sus clínicas en todo el País, y que están pensando en incluir a la Ciudad México y Hermosillo.
Ramiro roba cámara.
La presencia de Ramiro Pruneda, recién contratado por los Jefes de Kansas City con miras a la temporada de este año, no pasó desapercibida entre los niños que asistieron a las clínicas de Rolando Cantú.
Pruneda repartió autógrafos en los jerseys y se tomó fotos con los niños, al igual que los jugadores que estaban anunciados para impartir la clínica.
"Mira, es Pruneda, va a jugar con los Jefes de Kansas", expresó sorprendido uno de los niños enfundado con un jersey de las Águilas del Contry.
Ramiro llegó a las instalaciones más temprano que el propio anfitrión, y desde abajo de un toldo observó a los niños entrenando bajo las órdenes de los responsables de la clínica. |